De Navarra III- Pompaelo y Veleia

http://pensamientonavarro.es/wp-content/uploads/2019/08/denavarra4.jpgDe Navarra III- Pompaelo y Veleia

.

Pompeiona, Pompeiopolis, Pompluna y un largo listado de nombres que ostenta nuestra capital a lo largo de su longeva historia. Tras su fundación por las tropas de Pompeyo el Magno, su devenir como ciudad romana se centró en su función de núcleo desde el que irradiar la cultura latina a su área de influencia. Por el contrario de lo que se pueda creer, la ciudad romana de Pompaelo ni fue pequeña en tamaño, ni en esplendor. No tuvo nada que envidiar a los grandes núcleos romanos que hoy en la actualidad captan el turismo masivo en el resto de la península.

Uno de los grandes dramas que tiene la Historia de Navarra es el que a pocos interese que se conozca, se aprecie y se ponga en valor nuestra historia real. Y no es cosa sólo de vascos y vascas, sino también de “castellanistas” que sólo dan valor a una historia que tenga como centro, corazón y motivo la Castilla de sus fantasías, e incluso también de afectados por esa nueva enfermedad llamada Endofobia que asola nuestro solar patrio, donde todo lo nuestro es malo malísimo, y si no es malo es, o porque es de fuera, o porque directamente es peor.

A esto hay que sumar las malas praxis, donde gente sin escrúpulo aprovecha esta dantesca situación para hacer negocio redondo. Todos esos frentes se dan la mano y forman un círculo sobre nuestra histórica comunidad intentando sepultar nuestra Historia real, y Pamplona no se libra de ello.

Pondré dos ejemplos para demostrar tanto la grandeza de la Pamplona romana, como el empeño que hay en que este dato se desconozca. A finales del XIX, es una excavación promovida en una vivienda de Navarrería por un inquieto estudioso de nuestra historia, vieron la luz varias piezas romanas que causaron asombro por su calidad, y por su valor arqueológico. Entre varias piezas menores, un busto, y una gran estatua de bronce, un togado, que se cree representa a la diosa Ceres. Para que os hagáis a la idea del valor y singularidad de ésta pieza (la que muestro en la primera imagen de hoy) baste decir que sólo hay una en toda España que supera en calidad, valor y notabilidad a nuestra divina pamplonesa. Una. ¿Puede verse éste togado en el Museo de Navarra para deleite de propios y extraños?

No. Nada más encontrarse fue trasladada al almacén de la cámara de Comptos, de donde, inexplicablemente, desapareció. El año pasado por azares del destino, un profesor universitario recogió testimonio de su ubicación actual: una colección privada en Estados Unidos. El segundo ejemplo lo pondré en la historiografía que afirma sin duda alguna, que bajo Pamplona se encuentra el mayor complejo termal romano del norte peninsular. Ahí es nada. ¿Alguno habéis oído hablar sobre algo de esto?
Si la respuesta es no, preguntaros el porqué.

Tengo claro que si en lugar de encontrar una enorme estatua de bronce romana se hubiese encontrado un truño en forma de capirote, con el epígrafe de vascón, se hubiese construido un museo en su honor, habríais oído hablar de él desde las primeras clases de parvulario en nuestros colegios, y serían conocidos todos sus detalles, incluidos peso, color, y alteraciones por erosión opresora.

Pero no, cuando toca hablar de Roma en esta Pamplona nuestra, mejor es no decir nada porque tiene que ser, por fuerza, la capital de los vascones.

¿Y aun contentos tenemos que estar eh? Que visto cómo se las gastan en las afueras, hasta casi casi estamos bien con el tema. En el año de 2006, en el yacimiento de Veleia, en Iruña de Oca, Vitoria, se reventaron titulares, programas y publicaciones tras el hallazgo de varias piezas totalmente inusuales que rompían todos los esquemas conocidos hasta entonces. Piezas de carácter religioso, y piezas que reflejaban desde la legitimidad de un yacimiento excavado por profesionales, que la población de Carietes que pobló ese solar en el pasado no era ibera tal y como se creía, sino…vascona. Ahí están las piezas con sus inscripciones “vascas” de toda la vida.

La alegría les duró poco, todo hay que decirlo, porque una cosa es falsear la historia, y otra hacerlo de una manera tan sumamente cutre e iletrada. Cosas como intentar “colar” la representación de un crucifijo en el siglo III, precediendo en más de 300 años al primero conocido…pues hacen que al final hasta el más negado reconozca que todo ello fue una FALSIFICACIÓN.

En el siglo III la cruz aun era para el común de los mortales un instrumento de tortura y muerte. Los cristianos de por entonces, se identificaban con diferentes símbolos como el “pez” de los primeros cristianos, o la flor hexapétala. El Crucifijo tal y como lo conocemos, es muy posterior a ese pretendido siglo III.

Y el euskera. Cómo no incluir en ésta serie de falsificaciones una muestra de un euskera primigenio que demuestre todas las tesis que han afirmado que el pueblo vasco es un pueblo milenario, genuino, y de Rh impecablemente puro.

Eso es todo lo que pueden hacer para defenestrar la historia real de nuestro país, y por defecto, la de Navarra: falsear la realidad histórica. Después, estamos los que nos llega bien con lo que hubo, más que nada porque esa Historia con mayúscula sí fue real, y es raíz y base de todo lo que ahora somos.

En los comentarios del capítulo anterior un miembro del grupo preguntó por el vascoiberismo. Amén de que el estudio que he realizado –y sigo realizando- sobre el origen de los primeros habitantes de nuestra tierra me llevan sin duda alguna a la sociedad ibera, el estudio del origen de los vascones, del mismo modo me lleva a una evolución desde el mundo celta. Galo si se prefiere. Así pues considero más apropiado el uso de vascoceltismo, ó para ser más exactos aunque suene pelín raro, celtivasquismo, ya que el origen fue la cultura celta.

A éstas deducciones particulares realizadas tiempo ha, no paro de encontrarles confirmación con cada descubrimiento que nos va aportando tanto las nuevas excavaciones como las ciencias en su conjunto. Pondré como ejemplo los últimos estudios sobre genética a nivel europeo. Realizando un estudio analítico de los haplogrupos que posee la población actual, valiéndose de los marcadores que se heredan de manera inalterada de generación en generación, da como resultado mapas como el que aporto en la segunda imagen, donde parte de nuestra comunidad, las vascongadas, y una extensión hacia el este que englobe la totalidad de la “Galicia” original, sea a nivel de España el núcleo principal donde se mantiene el haplogrupo Rb1. Dígase el gen Celta. Gen que obtiene sus máximos porcentajes europeos en las tierras altas escocesas, en Irlanda, en el oeste de Gales, en la franja atlántica de Francia (Aquitania) y, atentos al dato…en las provincias vascongadas. Por ese orden.

Como curiosidad a la sazón de éste mapa, os relataré brevemente una anecdótica curiosidad a la que nadie parece prestar atención: en el siglo V, en los últimos estertores del Imperio, en el norte de Francia se dio lugar una gran batalla entre la coalición de tropas romanas y visigodas contra los hunos que pretendían arrasar el suoeste europeo. La victoria fue para el entente romano-visigodo, y tuvo una consecuencia para nuestra nación que creo se demuestra de manera idónea en éste mapa. Para animar a soldados y lugareños a participar en la batalla, Flavio Aecio, general de las legiones romanas, prometió que si vencían, todos los supervivientes obtendrían tierras en Hispania. Y cumplió su promesa.

A los supervivientes se les conoció desde entonces como la Legión Catalaúnica, ó los Vencedores Catalaunicos.

Para terminar, vuelvo a nuestra Pamplona del alma, invitándoos nuevamente a que os deis un baño de realidad histórica, y si alguno tenéis oportunidad de visitar el museo de la Catedral de Pamplona no dudéis en hacerlo. En un marco inigualable como lo pueda ser el pasear sobre los cimientos romanos y visigodos encontrados bajo la catedral, podréis ver de primera mano gran parte de los objetos encontrados en esas mismas excavaciones. No faltan denarios iberos, pero sobre todo, una pieza muy relevante para nuestra pamplonesa historia: Una moneda del siglo IV, con un hermoso Crismón cristológico.

Tiene su miga.

Rogelio Taboada

Cantero artesanal, escritor e historiógrafo sangüesino

Comentarios

comentarios

Publicado por

Admin