Jue. Sep 3rd, 2026
Foto: Zarateman

Se hace obligado este artículo pues las peticiones sobre el particular no dejan de llegar, y su interés parece aumentar cada día que pasa. Seamos pues cumplidos e intentemos contentar a todos sus solicitantes.

El párrafo original que ha dado pie a tantas peticiones es el siguiente:

«de igual modo encontramos en Sactorum Ossa el origen de Sancho. Además, gracias a las diferentes lenguas de las que en Sangüesa se dieron uso, los encontramos acompañados siempre en todos sus posibles usos. Si hay una Sangossa hay un Sango Uita. Si hay Sancossa, hay Sancio Vita. Y así en todas sus maneras, incluso encontrando documentada una Sanchuessa.»

Esa es la realidad que encontramos en la documentación medieval. Documentación que menciona a Sangüesa como (por citar algunas): Sancossa, Sancuesa, Sangues, Sengues, Senkesi, Sanchuesa, Sancuessa, Sancuesa y Sangosa.

Del mismo modo encontramos Sanctius, Santius, Santio, Sanccio, Sancio, Sancho, Sango, Sanso y Sanz, entre otros.

Dependiendo de la lengua empleada en la redacción del documento puedes encontrar el equivalente temporal de su Sangüesa con su respectivo Sancho. E incluso en documentos sobre los que se conservan varias copias en diferentes ubicaciones, puedes comprobar las variaciones existentes desde el origial hasta las copias realizadas en siglos posteriores, donde las Sancossa llevan a sus Sancio, y las Sangossa sus Sango.

Nombre nacido como gentilicio de Sanctorum Ossa, identificó desde sus primeros usos a la clase noble de la Navarra original. A la dinastía Jimena en toda su amplitud, exportándolo desde aquí, desde el corazón de nuestro viejo Reyno al resto del mundo mundial. La mejor prueba de todo ello es ponerse a buscar Sanchos en documentos que sean anteriores a la Sanctorum Ossa reconstruida sobre la Andalesium romana. Dando margen al hecho de que su cambio nominal no tardaría en darse más allá de la propia generación que construyó el santuario de las Reliquias, busquemos un Sancho anterior al año 750, por ejemplo. En mi caso, en la búsqueda que he realizado con tan fin, el resultado es de 0. Redondo. Y no es que no haya documentos, que los hay. Tampoco es que no hubiese santuarios anteriores, tanto cristianos como paganos en tiempos de Roma. Los hubo, y a cientos. Lo que no he logrado encontrar es eso, una evolución tal como la que aquí se demuestra. La creación de un nombre que sería legendario, como gentilicio a una ciudad, Capital del Reyno por entonces, que poniendo a salvo las miles de Reliquias de Jerusalén, fue el emblema de la Hispania libre. El baluarte de los defensores de la Cruz frente a las hordas bárbaras.

Sabemos bien que la historia de Navarra arrastra su particular «leyenda negra», siendo anulada por sistema para que todos sus logros, victorias y sucesos reales pasen a ser castellanos, o astures, dejándonos el resto para poco más que ser carnaza del nazionalismo vasco y sus delirios pseudo-históricos.

Lo que ya no es tan sabido es que incluso dentro de ese marco, Sangüesa sufre exactamente del mismo cáncer dentro de la propia historia de Navarra, siendo anulada por sistema en aras de una Pamplona omnipresente, prioritaria, y sin la cual indican que no sería posible hablar de Navarra como reino. Una Sangüesa que nunca fue conquistada por los musulmanes y que forjó la primera Reconquista a base de espada, coraje y sangre libre, como Capital de la cristiandad peninsular y cuna de la más prestigiosa dinastía real que se conoció en todo el medievo.

Es únicamente en la documentación medieval donde podemos tomar constacia de la relevancia real que tuvo Sangüesa en el devenir histórico, tanto de Navarra como de la Hispania cristiana. Sin duda no ayuda el que en ese tiempo los Obispos de Pamplona se eligiesen entre los monjes de Leyre, teniéndose a todas estas tierras como «de Pamplona» en su caracter diocesano. Tierras de Pamplona aun en tiempos donde Pamplona era gobernada por musulmanes, y sin culto cristiano en su interior. Condición esta que, a poco que se estudie, se logra diferenciar sin mayor problema siempre y cuando se quiera revelar la realidad histórica por encima de los múltiples intereses.

Realidad histórica que nos muestra un Sancho original como gentilicio sangüesino, libre, cristiano, y sobre todo, batallador. Por mucho que las modas actuales le adjudiquen otro tipo de etimologías, tan fantásticas como políticas, porque llegados a este punto y si sóis conocedores de lo aquí publicado durante todos estos años, imaginaréis lo tranquilo que me paso por el forro de la web esos Sanchos que escriben con tx.

Para finalizar no puedo más que invitaros a todos, con titulación o sin ella, a encontrar a un Sancho documentado por estas tierras antes de la construcción de nuestro santuario de Reliquias.

Animaros!!!

Rogelio Taboada
Abrillantador de incensarios y otros menesteres.

Comentarios

comentarios

Admin

By Admin

Related Post