Ramiro de Maeztu en perspectiva, con la Hispanidad a fondo

Los problemas de desintegración que acusa la vida española, con nacionalismos exacerbados, regionalismos inducidos, con instrumentalización o recreación de historias parciales, nos hacen ver que España y la Hispanidad deben ser reivindicadas con justicia histórica, sin apasionamientos pero con un sentido de fidelidad a la Historia de una de las naciones más viejas de Europa. A mi juicio el problema catalán es el problema de España, y lo mismo podríamos decir de otras partes de la geografía nacional que sufren la embestida de un nacionalismo separatista y desintegrador, en contra de los designios de la Historia y de la conveniencia de futuro, con una Europa matriz de la Civilización Occidental que debe ser reinventada, en el sentido de reencontrada y reconstituida.

Maeztu es uno de los grandes de la Generación del Noventayocho .Personalidad de vasta cultura, no hizo carrera académica, pero desde el periodismo militante, fue un pensador coherente que pagó con su vida, la fidelidad a sus ideales. Un ejemplo para quienes hoy no se resignan a claudicar ante campañas de disolución moral y de pesimismo inhibitorio de los católicos y de personas con convicciones religiosas firmes en la vida pública. La reciente canonización del cardenal Newman, el 13 de octubre pasado, es otra muestra de autoridad intelectual combinada con fe buscada y encontrada, en el seno de la gran familia de los hijos de Dios. Maeztu, hijo y esposo de inglesa, valoró mucho las cualidades de la cultura británica y el apego de sus instituciones a la tradición. Hoy con el desgraciado Brexit, el Reino Unido se despide de la Europa a trancas y barrancas unida, esperemos que con el menor trauma posible. Estos motivos y el de un viaje familiar a Londres, me hacen recrear la figura de mi admirado Ramiro de Maeztu, recordando una conferencia que tuve el honor de pronunciar en 2008, en el Círculo Vitoriano, en el que fui presentado por mi buen amigo Ángel Armentia. A los cien años de su vuelta definitiva a España en 1919, después de su experiencia de corresponsal y crítico en la Gran Guerra, aquí van estas reflexiones que quiero compartir con los que como yo, reconocen en Maeztu, una figura insoslayable de la cultura y del pensamiento de España.

Ramiro de Maeztu fue hijo de Manuel de Maeztu, nacido en Cuba, y que casó con Juana Whitney, hija del cónsul inglés en París, donde estudió Manuel. Su abuelo paterno Francisco de Maeztu y Eraso, era navarro y emigrante a la perla de las Antillas donde hizo fortuna. Casó el 14 de diciembre de 1916 en la iglesia de san Francisco de Londres con Alice Mabell. Ofició la unión el franciscano navarro, padre Elizondo.

Sabida es la trayectoria vital de Maeztu, con una educación familiar muy arraigada y también abierta, para evolucionar hacia posturas liberales y de un socialismo utópico. Conocida es su opera prima “Hacia otra España”, producto de las ideas regeneracionistas impulsadas desde postulados intelectuales con Baroja y Azorín, entre otros, que tienen en Vida Nueva su mejor expresión. El grupo de los Tres, fue dentro de esta Generación del 98 un exponente de inquietud cultural del pensamiento a las masas, para superar el Desastre bélico, social y moral del 98. Cada uno de los componentes de esta generación tomará derroteros distintos. Maeztu causaría asombro a muchos de sus integrantes, a causa de su personal evolución hacia la filosofía y la moral, inspiradas éstas en sus profundas convicciones católicas.

Hacia 1916, en plena Gran Guerra, después de una importante crisis, desemboca en una actitud firme de creencias católicas que se irán acrecentando con el paso del tiempo. Manuel Aznar, en la revista Hermes de abril de 1917, percibe este cambio y lo muestra en un artículo titulado “El retorno al Evangelio”: “La actitud de Maeztu tiende ahora a un vuelo firme hacia los principios inmutables. Asombra pensar qué fortaleza de alma, qué pasión encendida por el Bien, la Belleza y la Verdad, cuando se considera que tantos años de periodismo militante no han logrado agostarlo y dejarlo seco, como un campo amarillo”. Es verdad que su gran conocimiento de la política internacional le llevó al campo diplomático como embajador en Argentina, con el preludio de la corresponsalía para El Sol en la Sociedad de Naciones, con la colaboración que comenzó el 7 de diciembre de 1920 con su crónica “Asamblea de Naciones. Camino de Ginebra”; pero ante todo, Maeztu fue un periodista excepcional que supo compaginar mensajes de fondo con cuestiones de actualidad en una extensa obra periodística. Obra, que, afortunadamente, se recogió en una parte reducida pero considerable, en sus libros. Baroja en un ácido comentario dijo que Maeztu no estaba llamado al ensayo. Quizá quiso poner de manifiesto su carácter de autodidacta, o al menos, carente de formación universitaria. Un buen bachillerato cursado en el instituto de Vitoria, una formación espléndida en el ámbito familiar y unas experiencias vitales muy enriquecedoras fueron los pilares de esa formación intelectual que le llevó al periodismo de pensamiento y de acción, al de análisis y al de opinión, en definitiva, y en consonancia con la época que le tocó vivir, al compromiso entre lo que pensaba, hacía y escribía o decía. He aquí algunos retazos de su obra que nos sugieren situaciones análogas, nunca pueden ser iguales, con los tiempos de hoy.

Contra el pasotismo: “Me he reconciliado con los carlistas y liberales, con los monárquicos y republicanos siempre que quieran o amen a la cultura; pero jamás me reconciliaré con la masa indiferente” (Conferencia en el Teatro Gayarre de Pamplona, organizada por la Asociación de la Prensa de Pamplona el 29 de marzo de 1925)

El reconocimiento de la Tradición: “La tradición española puede mostrar modestamente, pero con valores positivos y universales, un Balmes, un Donoso, un Menéndez Pelayo, un González Arintero. No hay un liberal español que haya enriquecido la literatura del liberalismo con una idea cuyo valor reconozcan los liberales extranjeros, ni un socialista la del socialismo, ni un anarquista la del anarquismo, ni un revolucionario la de la revolución” (Preludio de Defensa de la Hispanidad)

Contra la leyenda negra española: “Alguna vez ha protestado España contra esas falsedades. Generalmente las hemos dejado circular, sin tomarnos la molestia de enterarnos. Pero esto de no enterarnos es inconsciencia, y la inconsciencia es una forma de muerte. Lo característico de la conciencia es la inquietud, la vigilancia constante, la perenne disposición a la defensa. Ser es defenderseLa Defensa de la Hispanidad. La defensa necesaria)

Insolidaridad de la derecha con sus publicaciones: A los hombres de la derecha nada les digo. Ninguno ha defendido a Acción Española. Somos, por lo visto, una alcachofa, que se deshoja con espontaneidad para ser más fácilmente devorada. ¡Qué Dios nos lo perdone! (Acción Española, ABC, 8-III-1933 tras la suspensión de la revista y clausura de la asociación Acción Española)

Dependencia de Estados Unidos. Escribía en 1926: “Estados Unidos es acreedor y prestamista de todos los pueblos de la tierra y son deudores de él los países hispanoamericanos. Pero no sólo los países hispanoamericanos. Todos los demás pueblos de la tierra nos hallamos hoy mediatizados económicamente por los Estados Unidos

Sobre el idealismo. “A fuerza de poner el pensamiento en mandamientos puramente negativos, nos hemos olvidado en aquel ideal que nos ordena ser perfectos con nuestro Padre que está en los cielos… Dios en los cielos. Don Quijote en la tierra como personificación de la tragedia de cuantos hombres han puesto sus ideales por encima de los medios de realizarlos…”

Distancia de la Iglesia. “Permanecía alejado de la Iglesia porque no veís sus remedios para los males de mi Patria, y es probable que de no haberme puesto a estudiar filosofía, no hubiera llegado nunca a preguntarme en serio si era católico o no lo era, porque el periodismo es dispersión del alma y a fuerza de ocuparme cada día de temas episódicos, se me pasaba el tiempo sin reflexionar nunca en los centrales, por lo que habré tardado unos veinte años en buscar el camino que san Agustín hizo de un vuelo en diez minutos

Recorrido biográfico de Ramiro de Maeztu.

1874. Mayo, 4. Nace en Vitoria Ramiro de Maeztu. El mayor de cinco hermanos: junto a él María (1882). Gustavo (1887), Miguel y Ángela. Dos días antes, el dos de mayo, se había levantado el sitio de Bilbao. Le administró el bautismo don Emeterio de Avechucho, sacerdote adscrito a san Miguel de Vitoria. Narraría en Nuevo Mundo el 10 de diciembre de 1908, sus “Recuerdos de mi niñez” en los que describe la primera etapa de su vida.

1882. Ingresa en el Instituto Provincial de Bachillerato de Vitoria que luego llevaría su nombre. Terminados sus estudios de bachillerato se traslada a Cuba donde trabaja en El Pelayo, ingenios propiedad de su padre. Después regresa a Bilbao y trabaja en El Porvenir Vascongado, periódico en el que escribe su primer artículo sobre la Guerra de Cuba.También en 1882 nace en Vitoria su hermana María. Pensadora e intelectual, se preocupó de los problemas de la Pedagogía. Cuenta con una importante obra bibliográfica. Murió en Mar de la Plata el 7 de enero de 1948.

1887. Nace en Vitoria su hermano Gustavo que se forma en la Escuela de Artes y Oficios de Bilbao. A los 23 años va a París y después amplia estudios en Barcelona, Londres y Madrid. En 1936 se instala en Estella para cumplir el encargo de la Diputación Foral de pintar su salón de sesiones. Terminado el mismo, decide quedarse en Estella donde muere el 9 de febrero de 1947.

1890. Se instala en París con el deseo de ser comerciante. Es despedido por demasiado soñador del dueño del establecimiento en el que trabajaba. Después de unas semanas en España, regresa a Cuba donde, ante la hacienda familiar en ruina, se dedica a trabajos subalternos.

1894. Muere su padre. Regresa de América. La familia se traslada a Bilbao donde su madre pone una academia de inglés. Trabaja en El Porvenir Vascongado.

1897. Se traslada a Madrid donde prosigue la carrera periodística. Colabora en Germinal, El País, El Imparcial, El Progreso, El Globo, La Correspondencia de España, El Socialismo y Vida Nueva. Se acerca intelectualmente al socialismo pensando en una regeneración española a través de la aportación de los intelectuales en un ideal colectivo que denomina el Bien Social, con una inteligencia social, producto de la aportación de los pensadores importantes. Tiene un paralelismo su trayectoria con la de Unamuno. Se aleja de la fe.

1905. Enero, 4. Después de un replanteamiento vital, Maeztu fue a Inglaterra como corresponsal de de La Prensa de Buenos Aires y de la Correspondencia de España. Su permanencia en Inglaterra duraría hasta 1919, aunque hace diversos viajes esporádicos a París, Holanda y Alemania.

1910, noviembre. Viaja a España para dar una serie de conferencias: “La libertad de sus enemigos” en la sociedad El Sitio de Bilbao; “La revolución y los intelectuales” en el Ateneo de Madrid; “El socialismo administrativo” en el Ateneo Enciclopédico Popular de Barcelona. Después de la intervención en Madrid, un grupo de intelectuales le ofrecen un homenaje en cuyo transcurso José Ortega y Gasset dice que su vocación hacia la filosofía se la debe a Maeztu.

1914. Se acredita como corresponsal inglés en la Gran Guerra. Sus crónicas tienen un gran impacto en España y el área hispana.

1916. Es el año, si no de la conversión, pues nunca dejó de ser católico, de la transformación en católico ferviente. En el proceso de transformación tuvieron influencia decisiva por una parte, tres personas de su entorno familiar y de infancia: el párroco que le dio catequesis y le bautizó; la criada guipuzcoana que sirvió en su casa cuarenta años de dedicación a su familia, analfabeta, vascoparlante y apenas hispanohablante, pero con gran formación moral, y un amigo de suprimiera juventud que le enseñó a compatibilizar la inteligencia con la fe. Por otro lado, recibió una decisiva influencia en este proceso de tres ingleses: T.H. Hulme y su conducta moral; el arquitecto G.H. Penty que le hizo ver la prelación del espíritu sobre el materialismo maquinista, y el barón Von Hügel que le inscribió en la Sociedad de Londres para el estudio de la Religión.

1919. Regresa a España y se pone a trabajar de periodista y conferenciante.

1920, diciembre. Corresponsal de El Sol en la Sociedad de Naciones en Ginebra.

1922. consolidación en el periodismo. Su sueldo en El sol, de 1.100 pts mensuales le convertía en uno de los mejor pagados entre los periodistas españoles, al mismo nivel que el director.

1924. En una conferencia subraya que la segunda enseñanza no sólo es uno de los grandes problemas nacionales, sino el más básico, y se le ofrece un homenaje con la adhesión de Eugenio D´Ors, Pérez de Ayala y Azorín. Éste último indica: “Vemos en Maeztu reflejados elocuentemente nuestros ideales de reconstrucción espiritual de España”

1925. Marzo, 29. Conferencia en el Teatro Gayarre de Pamplona invitado por la Asociación de Pamplona sobre “Un plan ideal de enseñanza” Habló, entre otros temas, de los sistemas educativos de Inglaterra, Francia y Alemania. Fue presentado por Javier Arvizu, director de El Pueblo Navarro y presidente de la Asociación de la Prensa de Pamplona.

1927. Deja de escribir en El Sol y pasa a La Nación.

1928. Es designado embajador en Buenos Aires, cargo que ostenta hasta marzo de 1930.

1930. Octubre. Se reúnen Vegas y Maeztu para lanzar una revista de orientación doctrinal con línea monárquica y cristiana. Vegas propone el nombre de Contrarrevolución, mientras Maeztu quiere apadrinarla como Hispanidad. Empiezan a buscar los medios adecuados para hacerla posible.

1931. Enero, 11. A as ocho de la tarde en el domicilio del marqués de Quintanar, plaza de Santa Bárbara, 8-1º dcha. Se reúnen el anfitrión, Maeztu y Vegas Latapié para poner en marcha Acción Española.

Octubre. Se constituye la Sociedad Cultural Acción Española, presidida por Ramiro de Maeztu, figurando como vicepresidente Pedro Sainz Rodríguez, Eugenio Vegas como secretario y Javier Vela, tesorero. El domicilio social se fija en Pí y Margall 12, a continuación de la Gran Vía, en el mismo edificio de la redacción de la Revista de Occidente. El local albergaba una sala con capacidad para conferencias y otro más reducido donde había tertulia diaria. La última tertulia fue la del 18 de julio de 1936 en la que participaron Maeztu, Vázquez Dodero y Ernesto Giménez Caballero.

Diciembre, 15. Primer nº de Acción Española. Ramiro de Maeztu escribe el editorial titulado como la revista quincenal. Al menos dos editoriales más publica Maeztu en Acción Española, según Eugenio Vegas, los correspondientes al nº 36 (1-IX-33) “Nuestra portada” y al nº 74 (IV-1935) “La tradición hispánica en América” En la dirección figura Quintanar y como secretario, figuraba Eugenio Vegas. El domicilio social es el del marqués de Quintanar. Asemeja su línea a La Nación, periódico desaparecido ya, y toma el nombre de L´Action Francaise inspirada por Charles Maurras. A partir del segundo número colabora Víctor Pradera (Pamplona, 1873-Polloe –cementerio de San Sebastián- septiembre de 1936)

1932. Ingresa en la Academia de Ciencias Morales y Políticas.

Enero, 1. Se publica el nº 2 de Acción Española en el que aparecen los cien primeros suscriptores a los que se enviaría gratis el libro de Antonio Sardinha “La Alianza Peninsular”. Entre los suscriptores se encuentran Enrique, Francisco y José Mª Ansaldo, José Mª Areilza (Portugalete), Pedro Eguíllor (Bilbao), Antonio Goicoechea (Madrid), Lucas y José Luis de Oriol (Madrid), Julián Pemartín (Jerez), Conde de Rodezno (Tomás Domínguez de Arévalo), Antonio Vallejo Nájera, el marqués de Vega de Anzo que pagaba la suscripción, según Vegas, a Francisco Franco, etc. La revista tuvo una tirada media de 2.500 ejemplares y en ella había algunas secciones fijas: Actualidad española a cargo de Joaquín Arrarás (Pamplona 1898-1975) y en los últimos números con la colaboración de Luis de Galinsoga; Vida Económica o Política económica, por José Calvo Sotelo; Actualidad Internacional por Pedro Mourlane Michelena con el seudónimo Javier Hurtado de Zaldivar hasta el nº 11, después a cargo de Jorge Vigón; Actividades culturales luego Vida Cultural, a cargo sucesivamente de Miguel Herrero García, Carlos Fernández Cuenca, José Pemartín y José Luis Vázquez Dodero; Boletín Financiero por Antonio Bermúdez de Castro.

1932. Febrero, 5. Se inauguran los locales de la Sociedad Cultural Española en la calle Fernando VI. La entidad recibió la cesión del marqués de Quintanar de la titularidad de la revista. En agosto de mismo año eran cuatrocientos socios.

1932. Febrero, 23. Ramiro de Maeztu consigue el premio Luca de Tena por el editorial del primer número de Acción Española. Formaron parte del jurado José García Mercadal, director de El Imparcial, Juan Pujol, director de Informaciones, y Manuel Aznar, director de El Sol.

1932. Marzo, 8. Banquete de homenaje en el Hotel Ritz por la concesión del Premio Luca de Tena.

1932. Agosto, 17.Se suspende la revista Acción Española hasta finales de noviembre. Con ella, 114 periódicos o publicaciones sospechosas dejan de salir por orden gubernativa. Algunas como La Tradición Navarra, no verían más la luz. El día 13 había sido detenido el marqués de Quintanar, poco después Ramiro de Maeztu correría la misma suerte cuando se encontraba en Bilbao e ingresa en la Cárcel Modelo de Madrid.

1933. Mayo, 1. Ramiro de Maeztu figura como director de la revista Acción Española al relevar al marqués de Quintanar.

1934. Es elegido diputado a Cortes por Guipúzcoa.

1935. Académico de Real Academia de la Lengua. Su discurso de entrada versó acerca de “La brevedad de la vida en nuestra poesía lírica”

1936. Junio. Sale el último nº 88, de Acción Española. Publica el nombre de cincuenta y nueve protectores, algunos ocultos en siglas. Entre ellos están: Casilda Ampuero (Bilbao), Juan Antonio Ansaldo, Juan de Borbón (Roma), Mª Pilar de Careaga (Bilbao), Pedro J. de Galíndez (Bilbao), José Félix de Lequerica (Bilbao), conde de Mayalde (Madrid), José Luis de Oriol, José Mª Pemán (Cádiz).

Agosto, 2. Es encarcelado en la prisión de Las Ventas. Las gestiones a su favor de las embajadas inglesa y argentina fueron inútiles. Allí permanece hasta el 29 de octubre en que, tras una saca de presos, muere fusilado; pide la absolución a un sacerdote también camino de la muerte y pronuncia ante el piquete de ejecución sus célebres palabras: “Yo sé por qué muero, porque vuestros hijos sean mejores que vosotros; vosotros no sabéis por qué me matáis”

Apuntes de estudios sobre Maeztu y Acción Española.

1937. Marzo fecha de-y en realidad, abril-, aparece, preparada por Eugenio Vegas, la Antología de Acción Española, en los Talleres Gráficos del comandante retirado Ibáñez de Aldecoa en Burgos. Sale con la numeración simbólica del nº 89 y tomo XVIII. Consta de 416 págs.

1937. Mayo, 8. Por un oficio del capitán de Ingeniero Ladislao López Bassa, antiguo suscriptor de Acción Española y ahora, vocal del Secretariado político de Falange Española y de las Jons, se comunica a José Mª Pemán la integración de Acción Española en la unificada formación política. Una representación de Acción Española (Pemán, Rodezno, Sainz Rodríguez, Eugenio Montes, Alfonso García Valdecasas y Eugenio Vegas son recibidos poco después por el Generalísimo. Eugenio Vegas es nombrado delegado nacional de Prensa y Propaganda del Estado, delegación que convivía con un órgano de la misma denominación de Falange Española Tradicionalista y de las JONS a cargo de D. Fermín Yzurdiaga.

El 10 de marzo publica Arriba España de Pamplona, que el hijo de Ramiro de Maeztu figura entre los alféreces provisionales que juraron bandera en Vitoria.

1955. Vicente Marrero publica en Ediciones Rialp, su libro “Maeztu”, biografía de referencia obligada en estudios posteriores.

1964. Punta Europa publica un artículo de Francis G. Wilson (prof. Univ. de Illinois) en su número 97 que es traducción del publicado por el autor en Modern Age, nº de Primavera de este año.

1960. Luis Mª Ansón publica su libro sobre Acción Española en Editorial Círculo de Zaragoza.

1974 (Centenario). Muere en Madrid el marqués de Quintanar y conde de Santibáñez del Río (Fernando Gallego y Chaves de Calleja), nacido también en Madrid en 1889).

. La Editora Nacional publica Obra de Ramiro de Maeztu.

Se le concede a título póstumo el título de Conde de Maeztu.

Eugenio Vegas publica en el Instituto de España una Semblanza de Ramiro de Maeztu.

Luis Aguirre Prado publica Ramiro de Maeztu, biografía en formato de libro de bolsillo editada por EPESA.

1980. Raúl Morodo publica “Acción Española, orígenes ideológicos del franquismo”, en Ediciones Tucar de Madrid.

1985. Muere en Madrid Eugenio Vegas Latapié (Irún, 1907), colaborador directo de Maeztu en Acción Española.

1986. Razón Española dedica un número monográfico correspondiente a los meses de noviembre y diciembre a la figura de Maeztu con colaboraciones de Fernández de la Mora, Fernández de la Cigoña, Marrero y otros.

1987.El chileno Cristian Garay Vera publica la obra “El grupo de Acción Española y los orígenes ideológicos del franquismo (1927-1937)

1992. José Javier Badía Collados lee la tesis doctoral en la Universidad de Navarra, bajo la dirección de José Javier Sánchez Aranda, y un tribunal en el que soy vocal, junto a Mª Luisa Santamaría, Mª Dolores Asís, Mª Victoria Romero y la presidencia de Jesús Longares.

1998. Ediciones Rialp publica Defensa de la Hispanidad con un importante prólogo del historiador D. Federico Suárez que constituye una síntesis biográfica en perspectiva de Maeztu.

2001. Febrero. Muere José Luis Vázquez Dodero, nacido en Orense en 1908 y miembro de Acción Española. Fue precisamente de su casa en Madrid desde donde fue conducido Maeztu a la cárcel de la que saldría muerto o para morir asesinado en 1936 Ramiro de Maeztu.

2003. Pedro Carlos González Cuevas publica “Maeztu. Biografía de un nacionalista español” en Marcial Pons y 382 págs.

Producción bibliográfica de Maeztu. Algunos títulos significativos:

Hacia otra España (1899)

Inglaterra en armas

Authority, Liberty and Function in the Light of the War

La crisis del Humanismo

Don Quijote, Don Juan y la Celestina

España y Europa

Defensa de la Hispanidad

En vísperas de la tragedia

La función del Arte

La brevedad de la vida en nuestra poesía lírica (1935) Se pública en el nº 78 de Acción Española, agosto.

Jesús Tanco Lerga

Doctor en Ciencias de la información por la UN

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