La separatista Barkos y sus tics de vascófona y de amor a la ikurriña

La Presidenta de todos los navarros nos prometió que gobernaría para todos y para todas, pero después de tres años estamos viendo que sus actuaciones son sesgadas, partidistas y siempre a favor de sus socios separatistas, independentistas y con sabor euskaldún.

Cada vez que sale a la palestra o tiene un micrófono en sus manos se transforma y comienza a decir palabras huecas y frases rimbombantes que quedan bonitas, pero es como un gran campo con espigas sin grano, y con mucho follaje.

Estos días en sus expresiones, se pone al lado de los terroristas, se pone al lado de los que “zurran” a los guardias civiles y a sus novias en Alsasua y apoya las manifestaciones y se pone de acuerdo con los disparates verbales de su colega catalán Torra. Es increíble cómo podemos tener una presidenta que defiende todo lo indefendible, que se columpia en contra de la ley y de todo lo que digan los jueces y fiscales, si no le conviene.

No estamos de acuerdo con esta presidenta que no nos representa, coloca todas las pegas y todas las dificultades posibles para que en Navarra surja la prosperidad y los avances industriales. No ha querido apoyar el TAV ni el canal de Navarra y ha tenido que ser el partido de la oposición UPN para arreglar el entuerto. UPN con los votos de sus dos diputados en Madrid exigió millones de euros para el Tren de Alta Velocidad, para el Canal de Navarra, para construir varios polideportivos por distintos pueblos, de intentar suprimir el pago de la autopista a Tudela y otras muchas inversiones.

Mientras, Barkos la “mudita”, ella siempre tan dicharachera cuando ve un micrófono, ha cerrado su boca y ya calladita afirma: “que la oposición saque las castañas del fuego y me arregle Navarra”. Así yo no ofendo a Bildu.

¿Por tanto, cuál es la razón de su mutismo? Todos sabemos que el mayoral en el gobierno es Adolfo Araiz de Bildu con su lema “cuanto peor para Navarra mejor para los vascongados”. Hay que arruinar a la próspera Navarra para convertirnos en pobres y pedir la incorporación de nuestra Comunidad al País Vasco. La Barkos se conforma con ser “el aguacilillo” que con su trompeta anuncia todo lo que le manda Araiz.

Yo me pregunto ¿quién puede votar como Jefa del Ejecutivo a una persona que quiere derruir su tierra? ¿Acaso nos hemos vuelto locos? ¿Cometeremos el mismo error en las próximas elecciones autonómicas? Los niños en el colegio, cuando cometen una “barrabasada”, se les manda a “la silla de pensar”, de la misma forma Uxue debe pasar una temporada en la silla de la oposición para que piense y medite que Navarra se merece una presidenta con un primer objetivo: conseguir la máxima calidad de vida de todos sus habitantes.

Barkos no se puede dejar “comer la tostada” por un Araiz batasuno, amigo de los etarras, que nunca ha condenado el terrorismo de sus socios ni ha pedido perdón por los cientos de muertos efectuados por sus compañeros.

Sin embargo, la Presidenta es capaz de vender su herencia por conservar el puesto, es más, es capaz de humillarse y tener al Sr. Araiz como una espada de Damocles encima de su cama advirtiéndole que si no sigue sus directrices caerá sobre ella la pesada herramienta.

Barkos sigue sosteniéndose sobre tres patas: la ikurriña, el vascuence y el sueño de obtener la ansiada Euskal Herria. Prefiere ser cola de ratón que cabeza de león, prefiere ser “la mano que mece la cuna de los Bildu” que tener una niñera que le abanique. ¿Podemos tener mayores desgracias los navarros que a esta señora de presidenta?

La oposición ha sido clara con sus frases para la historia: Javier Esparza de UPN: “Barkos una vez más está con los que incumplen la ley”; María Chivite del PSN: “la presidenta tiene una perfecta sintonía con los gobiernos nacionalistas”; Ana Beltrán de PPN: “El gobierno de Navarra posee una actitud peligrosa al alinearse con los separatistas”.

Cuando queda menos de un año para las elecciones, Barkos está mandando continuos guiños a los socialistas para que le apoyen. Y como la Sra. Chivite “sabe nadar y guardar la ropa” también le envía arrumacos y es más proclive en apoyar a Geroa Bai que a los partidos constitucionalistas.

Para más abundamiento, el presidente Sánchez ya ha dicho que prefiere apoyar un gobierno de izquierdas.

Y yo me pregunta ¿Geroa Bai es de izquierdas o es una derechona muy derechona como el PNV? ¿Chivite se quiere echar de novio a un partido nacionalista, separatista que le da igual pactar con Podemos que con Bildu o con el vitalicio Nuin, que lleva en política desde que hizo la primera comunión en la parroquia de su pueblo? Diga por favor, Chivite, ¿con quién quiere alinearse?

Ya basta de bromas y a ver si somos capaces, antes de las elecciones, de saber con quién se acuesta cada partido, porque una cosa es prometer y otra muy distinta poner los cuernos según me convenga.

Por tanto, Barkos debe ser clara con su programa poniendo los puntos sobre las íes y que no nos engañe. ¿Sra. Barkos, es usted separatista? ¿Es usted partidaria de formar Euskal Herria con Navarra? ¿Es usted propensa a arruinar Navarra para luego ingresar en Vascongadas? Dígalo alto y claro.

Haga el favor, Presidenta, de ser honrada con los navarros y no se venda al mejor postor.

Luis Landa El Busto

Licenciado en Ciencias Humanas y Profesor

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