Fracaso del euskera en los alumnos de Navarra

Se cumple la mitad de legislatura del nuevo gobierno tetrapartito y el proyecto de aumentar los alumnos que estudien euskera se está desbaratando. La ikurriña, el vascuence y la integración a Euskadi son los tres pilares en que se sustenta la Sra. Barcos. Pero la mayoría de los navarros preferimos sustentar nuestras vidas en disminuir el paro, incentivar la industria, implantar el PAI en todos los centros y dejarse de sentimentalismos y sueños irrealizables.

A pesar de que el País Vasco proviene de la matriz, del cordón umbilical de Navarra, sin embargo Sabino Arana nunca pensó en que las provincias vascongadas se unieran a la Comunidad Foral, sino todo lo contrario. Según el estellés Manuel Irujo, el fracaso del Estatuto Vasco-Navarro (1932) “fue la piedra angular para garantizar la separación perpetua entre vascongados y navarros”.

No obstante, los separatistas abertzales, a partir de la creación de la Comunidad Autónoma del País Vasco (1979), siguen obsesionados con integrar Navarra al Estado euskaldún. Para ello hay que trabajar en las escuelas y propagar su cultura entre los niños. Es el granero del futuro. La Sra. Barcos nada más sentarse en la silla presidencial ha llevado a cabo una política educativa de marginación del inglés en provecho del vascuence y para ello ha paralizado la extensión del PAI en los colegios.

Este gobierno no se ha conformado con respetar la Ley Foral del Vascuence con la división de las tres zonas, además ha querido extenderlo a todos los pueblos de la zona sur no vascófona. Esta zona ocupa el 50% del territorio foral e incluye Noain, la Ribera de Navarra, la mayor parte de la Merindad de Olite y parte de Estella y Sangüesa. Barcos ha determinado que todas aquellas familias que deseen estudiar el citado idioma puedan solicitarlo con el privilegio de concederles el transporte y el comedor gratis.

Al inicio del curso escolar es conocido el resultado de esta oferta y ha sido un estrepitoso fracaso, sacando los colores a la consejera, a Bildu y al resto de partidos que sustentan el gobierno.

Las cifras no pueden ser más sonrojantes con poblaciones que suman más de 50 mil habitantes; se han inscrito 32 alumnos distribuidos de la siguiente manera: En Lodosa, 9 niños del entorno con una línea de tres y cuatro años; en Tafalla, 18 niños con dos aulas, una con 7 niños y otra con 11 niños de cinco años; en Caparroso, hay una línea con 5 niños. El problema se agrava cuando se sabe que estos infantes no son de las citadas poblaciones sino de pueblos de alrededor ¿Tanto ruido en el Parlamento para estos resultados? Es la mayor vergüenza para este gobierno.

El disponer de seis maestros para un aula con 5 niños, debido a la duplicidad de especialidades como lengua, sociales, ciencias, matemáticas, gimnasia o manualidades, sin olvidar “el gratis total” del transporte y comedor, supone un disparate y un dispendio económico grave. Por otra parte, nos consta que cientos de alumnos de toda Navarra, en este curso, han cambiado del modelo D (en euskera) al modelo castellano al pasar de Primaria a Secundaria. Es lógico porque la dificultad de estudiar las diversas asignaturas en un idioma de difícil aprendizaje les impedía poder pasar la ESO y Bachillerato con éxito hacia la universidad. Las familias han visto que muchos de sus hijos tenían problemas para llevar adelante los estudios en Primaria y no han dudado en abandonar el vascuence para introducirse en la línea de castellano.

Este tetrapartito no quiere enterarse que en Navarra, con 600 mil habitantes, sólo el 6,7% son vascoparlantes y el 92,3% restante se expresan en castellano. En las provincias vascongadas, tres de cada cuatro personas se expresan en español y el 86,6% de los hogares utilizan el castellano, frente al 13,4% que lo hacen en euskera.

El vascuence es una de nuestras lenguas primitivas y debemos mantenerla, pero nunca con imposiciones de los políticos. Nuestros alumnos tienen tres formas distintas de formarse, en las enseñanzas no universitarias: a través del castellano, inglés o euskera. Dejemos a las familias que elijan el modelo más apropiado para sus hijos.

Sin embargo, la política sesgada de este gobierno, presidido por la Sra. Barcos, está favoreciendo y primando la cultura vascongada a la fuerza. Se empeña en implantar políticas nacionalistas a través de convenios con la CAV, flirteos con el Sr. Urkullo y la obsesión por colocar la Ikurriña al mismo nivel que los símbolos de Navarra. Quiere convertirnos en la cuarta provincia vasca “por nuestra afinidad histórica y cultural”. Se equivoca, porque tenemos más lazos históricos con Aragón y La Rioja.

Acaso tenga razón Ignacio Aranguren, premio Príncipe de Viana, cuando afirma “nuestros dirigentes desprecian lo que ignoran, les falta cultura humanística

Luis Landa El Busto

Licenciado en Ciencias Humanas y profesor

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