De Navarra XVII- Los Cerretanos

Llegamos a los jamones de Estrabón.

Premio para el que recuerde ésta referencia. Para los que no, la traigo de nuevo:

“La vertiente ibérica del Pirineo es rica en todo tipo de bosque incluso de hoja perenne, la vertiente céltica es desnuda, y la zona central encierra valles perfectamente habitables. Los cerretanos de estirpe ibérica dominan estos valles en su mayor parte, y en ellos se producen excelentes jamones”

Atendiendo textualmente al contenido de la cita, vemos que Estrabón describe la vertiente ibérica, la nuestra, como un vergel. La céltica, la francesa, como un erial. Y entremedio, Salazar, Roncal, Hecho etc…como tierra de cerretanos.

Pero no hay que olvidar que estamos hablando de Estrabón, quien en el mismo trabajo señala que el Ebro discurre de norte a sur de la península. Como sabemos todo su trabajo lo desarrolló sin pisar Hispania, basándose únicamente en trabajos anteriores. Así pues, recurramos a esos textos originales, a ver qué nos dicen.

Plinio el viejo, en su Naturalis Historia, libro III, describe:

“recedentes radice Pyrenaei Ausetani Lacetani perque Pyrenaeum Ceretani dein Vascones”

“Retrocediendo a las raíces del Pirineo Ausetanos, Jacetanos, por el Pirineo Cerretanos y después Vascones”

Está claro pues que la ubicación de éstos cerretanos está ligada al Pirineo, tal y como lo describe Estrabón. Pero, para los romanos ¿qué era el Pirineo?

Atendiendo a la descripción que el propio Estrabón realiza, pareciese que el Pirineo comenzaba en nuestra extremadura, en la Sierra de San Pedro, ya que es la única cordillera que puede dar justificación a la descripción que realiza. De San Pedro hacia el sur, Carcastillo, Sádaba, Ejea…multitud de poblaciones de secano, de indiscutible filiación celta, y que sin el regadío que en la actualidad les proporciona el Canal de las Bardenas, bien pueden tenerse por emplazadas en un erial, cosa que para la vertiente norte de los Pirineos, la francesa, para nada ocurre.

En contraposición, la falda norte de San Pedro. La val del Onsella, el valle del Aragón, y resto de valles y lugares que tan bien conocemos. El bosque del Iratí y las foces, y un sinfín de lugares que, sin llegar al Pirineo, se muestran como un paraíso teñido de verde. Paraíso cuyos yacimientos presentan siempre un legado ibérico como población anterior a Roma. Así podemos marcar con mayor o menor acierto la ubicación de éste pueblo entre el sur de los Pirineos, y el norte de la extremadura.

Hasta aquí lo que podemos sacar geográficamente de los jamones de Estrabón. Ahora, volvemos al siglo IX, con Arista en Pamplona, y los Jimeno dando guerra desde su feudo. Para llegar a este siglo IX hemos pasado aunque sea de refilón por una Cerdaña, en Cataluña. Si recordáis, un cacique bereber la conquistó, casándose después con una vascona. Con la hija de Odón de Aquitania. Pero esa Cerdaña, un poco a desmano nos queda para estos menesteres, ¿no os parece?

Existen múltiples referencias en las crónicas moras que nos hablan de los cerratanos que habitan al este de Pamplona. Incluso se menciona a varios personajes relevantes como pertenecientes a este pueblo. Como ejemplo pondré la crónica de al-Udri donde para el año de 843 nos indica que Arista pide parlamento a los moros para llegar a un acuerdo. Parlamento donde se persona otro caudillo:

“Se concertó también el amán de Yannaqo ibn Wanniqo (Eneco Eneconis “Arista”) hermano de madre de Musa, reconociéndole sus tierras y con la condición de que pagaría setecientos dinares anuales de capitación que enviaría a los ummal de la Marca. En este amán suyo entró también Ibn Garsiya al-Sirtan estipulándose que Yanniqo e ibn Garsiya devolverían todos los cautivos de Huesca y demás que seguían aun en mano de uno y de otro”

El hijo de García el Cerretano. Éste pueblo, el sirtaniyyun o sarataniyyin, es mencionado de manera recurrente, sobre todo, en las acciones bélicas como la que precedió al pacto descrito en el párrafo anterior, donde ante el ataque de las tropas de Abderramán II, una coalición cristiana se presentó a batallar. Coalición formada por las tropas identificadas como de castilla, por hombres de Álava, los pamploneses, los sirtaniyyun y nuestros vecinos los yilliqiyyin. Nuestros gallegos de la Gallia Comata.

Poner referencias de las crónicas moras tiene lo suyo, ya que, por lo menos en mi caso, dependo totalmente de traducciones de terceros. Traducciones que en muchos casos, no dejan de sufrir ciertas “influencias” que hacen de su uso un auténtico ejercicio de fe.

Recordaréis del capítulo de Pamplona a un Velasco al que decían vascón (Balask al-Balasqi). Velasco que si atendemos a traducciones de la misma crónica, pero realizadas esta vez por estudiosos sin vinculación a nuestra tierra, lo traducen como Balask al-Yalasyi, dígase Velasco el Gallego. Éste uso -no sé por qué- tiende a ser marginado en los estudios actuales pese a que se muestra más acertado para un nombre nacido como gentilicio aragonés.

Con los cerretanos ocurre exactamente lo mismo. Hay quien los traduce directamente como vascones, e identifica como tal a los personajes asociados, como por ejemplo:

Garceya al Sirtani como García el Vascón.

Todo se vuelve vascón en el estudio de nuestra historia.

En episodios posteriores veremos cómo este tipo de traducciones “accidentales” llegan incluso a causar vergüenza ajena por su declarada intención manipuladora.

El caso de los cerretanos, lejos de ser un episodio puntual de la edad media, como hemos visto ya es descrito –de aquella manera- en los textos clásicos. Y con razón. El pueblo cerretano no es un pueblo accidental, siendo en realidad el primero en antigüedad en asentarse en nuestras tierras, fusionándose con el pueblo ibero original. Hay que aclarar que en el devenir de la historia, su presencia va reduciéndose a pequeños núcleos que sobreviven a las intrusiones y colonizaciones que ya sabemos se dieron sin descanso en todos los estadios del nuestro pasado.

Su origen no tengo reparo en señalarlo dentro de las Guerras Sertorianas, cuando Marco Perpenna Vento procedente de Cerdeña vino a Hispania con intención de atacar a Metelo Pío, terminando por coaligar su ejército con el de Sertorio. Y no fueron cuatro reclutas precisamente, ya que las fuentes clásicas nos hablan de 56 cohortes, compuestas por 20.000 infantes y 1.500 hombres a caballo.

Éstas tropas perdida la guerra, desde su capital en Osca (Huesca) se dispersaron por toda la falda sur del Pirineo, llegando hasta Cantabria como límite occidental, haciendo de la influencia sarda una realidad que perduraría por siglos.

Nuestros cerretanos han sido motivo de múltiples estudios, decantándose los últimos realizados en sintonía con Estrabón, señalando al Salazar como la cerretania documentada, motivados entre otras cosas por la similitud de estos sarataniyyin con los primeros usos que identifican al Salazar: sarasazo, sarrasaci etc. También la señalan como comarca en vecindad con las tierras de Jimeno el Fuerte, señaladas entre Aibar, romanzado, Leyre y Sangüesa.

El resultado de mi estudio particular nos lleva a una zona diferente, de igual modo dentro de la Navarra original: La comarca Undués-Pintanos. No es por capricho. Simplemente es la zona en la que aun hoy en día pueden encontrarse multitud de topónimos que nos enlazan de manera directa a estos cerretanos que encontramos en la documentación histórica.

Son comunes las Sardas, como la que más adelante cruzaría Abderramán III para atacar Lobera de Onsella, encontrando la sarda más oriental al sur de Sabiñánigo, persistiendo en un Serrablo absorbido por la Gallia Comata. Éste último baluarte cerretano se identifica fielmente con la documentación, ya que resulta adjunta al feudo Jimeno (en realidad parte de él), y se encuentra tanto al este de Pamplona como al oeste de Jaca. De igual modo lo encontramos entre la sierra de San Pedro y los Pirineos, haciendo válidas todas las descripciones.

Incluso puede señalarse una población como su capital, ya que a la antigua Lerda, en los documentos históricos se le reconoce bajo distintos nominativos, como el cerretano Serda.

El estudio de los topónimos de esta comarca nos deja curiosidades muy a mano de los jamones de Estrabón, con lugares como el señalado Alto del Porcino, o su vecino monte de San Gorrín declarando una clara evolución lingüística dentro de una misma comarca con una misma tradición.

Por su parte los sardos al llegar a su nuevo emplazamiento, aportaron con su presencia parte de su propia cultura. Aporte que marcaría la lengua de todos los territorios que ocuparon, perpetuándose en las cercanías del Pirineo por las obvias razones de aislamiento. En la actual Isla de Cerdeña podemos encontrar núcleos como la antigua Tharro o Santa Ana de Arresi, Orroli y Arrubiu. Nombres que cualquiera podría identificar como topónimos de nuestro Pirineo.

Topónimos que, pese a ser la cultura sarda (nurágica) una de las más antiguas conocidas de todo el continente, tienes que tener mucha cuenta a la hora de exponerlos pues habrá quien no tarde en salir afirmando que ¡son vascos!. De los de toda la vida, además.

Resumiendo: encontramos en estos cerretanos un pueblo más de los que supieron encontrar su lugar en nuestra tierra, enriqueciendo con su presencia la cultura ya existente, y que sabrían mantenerse dentro de la cultura hispano romana hasta presentarse como uno de los principales frentes contrarios a la invasión mora. Tengo claro que la separación entre jimenos, navarros y cerretanos es sólo de caracter nominativo, ya que tanto racial como culturalmente en nuestra edad media no había nada que los diferenciase salvo el mantener viva en su tradición una raíz diferenciada. También nos deja claro éste capítulo que para encontrar “vascones” saliendo de Pamplona, en la Navarra original, se hace necesaria la manipulación o la interesada interpretación de los textos medievales para incrustarlos sí o sí, en un núcleo cerretano que a diferencia de su hermano catalán, terminaría por disolverse dentro de una Navarra que se crecía contra el invasor envite tras envite.

Próximo capítulo: los mil nombres.

Rogelio Taboada

Cantero artesanal, escritor e historiógrafo sangüesino

Comentarios

comentarios

Publicado por

Admin